LA ENFERMEDAD DE PARKINSON

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa crónica y progresiva, que causa trastornos del movimiento progresivos. Esto está provocado por una pérdida de células del cerebro que son las responsables de producir dopamina, un neurotransmisor que actúa como mensajero entre las distintas células del cerebro que están involucradas en el control del movimiento. 

La enfermedad afecta más a menudo a hombres que a mujeres y con una edad de 55 años o más, aunque a veces afecta a personas más jóvenes. 

FACTORES DE RIESGO

  • factores ambientales: se observan con mayor frecuencia en zonas rurales que en zonas urbanas; están asociados al Parkinson:
    • contaminantes químicos
    • herbicidas
    • plaguicidas
    • carbono
    • hierro
    • manganeso
  • funcionamiento anormal de las sustancias cerebrales
  • traumatismos: lesión en la cabeza, derrame cerebral,…
  • medicamentos relacionados con algunas enfermedades psiquiátricas
  • algunos virus
  • factor genético: no hay ninguna investigación que establezca una relación hereditaria

SÍNTOMAS

    • Temblor
    • Rigidez
    • Acinesia (dificultad para iniciar los movimientos)  y bradicinesia (lentitud de movimiento irregular)
    • Postura
    • Depresión
    • Dolor
    • Demencia de Parkinson
    • Ansiedad, apatía
    • Alucinaciones, psicosis
    • Fatiga
    • Trastornos del sueño

FASES

Hay 4 fases:
  1. Diagnóstico de fase: el médico diagnostica la enfermedad y se propone el tratamiento inicial con el fin de evitar complicaciones
  2. Fase de luna de miel (6-8 años): el paciente responde bien a la medicación y obtiene alivio de sus síntomas
  3. Fase de complicaciones motoras y no motoras: el tratamiento médico es menos eficaz
  4. Fase declive
Los profesionales de la salud utilizan los estadios de Hoehn y Yahr para clasificar la evolución de la enfermedad según la afectación de la movilidad:



La fisioterapia tiene importancia desde el estadio III ofreciendo ejercicios para evitar las caídas de los pacientes. No obstante, desde el estadio I está recomendada la fisioterapia para la prevención, el asesoramiento o para asistir a clases de ejercicios según consideren los profesionales. 

LA FISIOTERAPIA EN EL PARKINSON


La atención se realiza con un equipo multidisciplinar compuesto por un fisioterapia, nutrición, terapia ocupacional, terapia del habla, trabajo social y enfermería. Estos trabajan junto con un médico para tratar a los pacientes teniendo en cuanta que cada uno es único y el plan es individual. 

El fisioterapeuta tiene mucha importancia a la hora de programar ejercicios para prevenir la falta de movilidad y la aparición de la rigidez. También podrá asesorar, ayudar y educar a las familias para promover la participación del paciente ya que es importante que se conserve la mayor movilidad e independencia que sea posible. 

El tratamiento del fisioterapeuta estará encaminado a:
  • aliviar el dolor mediante masoterapia y electroterapia
  • corregir las alteraciones posturales previniendo la aparición de rigideces articulares
  • fortalecer la musculatura debilitada
  • mejorar la función respiratoria
  • mejorar el equilibrio y la coordinación
  • corregir los trastornos de la marcha
  • reeducación en las transferencias


En conclusión, la fisioterapia tiene un papel muy importante en la prevención y en la evolución del Parkinson.

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